(Source: iohswag, via mundosubnormal)
Ella era una mujer de singular hermosura que se enamoró de un pintor con el cual se casó. Un día, el pintor tuvo el deseo de retratarla, y así ella se lo permitió. Para ello, tenía que subir a su torre para ser pintada durante horas. El tiempo pasaba y la joven se iba debilitando sin que su esposo lo notase. Entonces el pintor llegó a enloquecer de pasión hacia su obra, y con cada pincelada le quitaba vida al modelo que tenía frente. Al finalizar su obra, comprobó que toda la vida de su amada estaba dentro de la pintura, y que su esposa estaba muerta.